El tráfico de aceite


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Nueve años en el “exilio” dan para mucho. Dicen que la necesidad hace maestros y aquí necesidad hay mucha: de jamón serrano, lomo ibérico, chorizo, salchichón, aceite de oliva (de almazara, por supuesto), turrón,… hasta si me apuras de atún en lata, que de verdad que es que no sabe igual!

Al principio pues hacía lo que todos: una vez me traía esto, otra vez aquello, intentando siempre no violar los sagrados límites del peso de equipaje.

Con el tiempo, me he ido perfeccionando. Ahora ya viajo a España directamente con las maletas vacías, que el día menos pensado voy a levantar sospechas en el aeropuerto y vendrán a preguntarme que qué estoy tramando. Esto implica que tengo que tener todo reduplicado en casa de mis padres: cepillo de dientes, pijama, ropa para toda la semana (es decir, toda esa ropa que ya ni me viene pero insisto en conservar), un par de zapatillas, desodorante… que no queremos malgastar espacio de aceite con desodorante!

Cuando llego allí ya mi madre suele tener un buen surtidito preparado para que se lleve la niña-ay-pobrecita a la Germania. Paso primero y más importante: decide que es lo esencial para ti, porque eso será lo que viaje en el equipaje de mano, que luego las maletas se pierden, “dónde está mi jamón?”, “no sé de qué me estás hablando”… en fin, ya sabemos cómo va la historia. Sé que elegir entre el jamón y el queso manchego es un poco como elegir entre papa y mama, pero todos sabemos a quién elegiríamos. Yo, jamón. Siempre.

Entonces y solo entonces empieza el arte del tetris aplicado al equipaje. Es un proceso iterativo: encajas bienes en la maleta, cierras, pesas, pones o quitas, cierras, pesas… y así hasta que converja. Si bien es cierto que lo suyo es llegar al límite sin pasarse, yo normalmente tiro a pasarme. Que por qué? Muy sencillo: porque todos tenemos un buen día de vez en cuando, incluido el personal del mostrador de facturación… y mira que si fuese el caso y te dejan pasar, digamos, cinco quilitos más? A servidora señores, le ha pasado. También es cierto que más de una vez me han dicho que “ni de coña”, en cuyo caso abro la maleta, saco el hatillo-auxiliar-por-si-las-moscas, se lo doy a mis padres para que lo disfruten “a mi salud” y santas pascuas.

Para que veáis que a veces cuela, he aquí el más grandioso ejemplo que jamás he experimentado: 28 de diciembre de 2011, servidora levanta como buenamente puede el maletón lleno de naranjas y lo deja caer sobre la cinta, a la vez que se apresura a indicar: “ventanilla por favor”. Sin levantar la vista del ordenador, aquel maravilloso trabajador anónimo contesta: “voy a hacer como que no veo lo que pesa esa maleta”, y me da mi tarjeta de embarque mientras la cinta engulle los 32 kilos de maletón.

No lo pude evitar, abrí la maleta de mano, también a rebosar de naranjas, y le di una. Porque el que siembra, recoge.



16 comentarios:

  1. He llorado de la risa...He llorado zumo de naranja!

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  2. Te has olvidado de las pipas! A mi lo que me faltaba en la Germania.... eran las pipas!

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    1. En el Rewe tienes pipas cojonudas, yo las compro ahí

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  3. A mi me pasó estas navidades! 6 kilos de más (hablo de la maleta). Tuve que pedir clemencia y suplicar que me dejasen llevarme mi jamón, "venga, que es navidad". Oye, pues la amable señorita se apiadó de mi y aquí estoy, con mis 7 kilos de jamón :-)

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  4. Donde esta la camara?? Es todo lo que he estado haciendo esta noche pa volverme a Viena. Ay mi morcilla...
    El post muy divertido.. ;)

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    1. Jeje, Mary, créeme... no estás sola en esto! ;-p

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  5. Desde Irlanda me he sentido reflejado sobre todo por las naranjas y el aceite de almazara que me prepara mi madre siempre por estas fechas. Eres de la zona del mediterráneo?

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  6. Jope, pues yo creo que estando en Alemania podrás conseguir las cosas "fácilmente". Un paquetito por DHL y apanado. Peor lo tenemos los que estamos al otro lado del charco... Aquí el jamón siempre de contrabando :-D

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    1. Ni "jarta" vino le dejo yo mi jamón al DHL... viva el contrabando!! ;-)

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  7. Buenisimo!! y totalmente cierto!! me fui a Barcelona con en una mano el novio aleman y su maleta de mano, en la otra mi maleta de mano vacía y una maleta de 23 kg llena de dulces alemanes para la familia! Las tres maletas volvieron llenitas de jamón (siempre me ha gustado el jamón pero li mío ahora es pura veneración!!), fuet, sobrasada, nocilla, aceite (5 botellas!!)... asustadita estaba por si me decían que estábamos haciendo contrabando!!!

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  8. Yo tengo otro metodo!
    Hay una pagina superbarata para enviar maletas...30 euros 30 kg!!!
    http://www.packlink.es/es/ ademas...no tienes que cargarla!y te llega en 4 o 5 dias!
    Y viajo solo con la de mano..lo justito como tu..pero una vez me vinieron las naranjas hechas zumo!
    Sólo salvé 10!
    Nota para mi padre: las deportivas se ponen encima!jajajaja

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    1. Lucia!! Mil gracias! Se ha abierto un mundo de posibilidades ante mi! Lo voy a probar antes de que se acabe la temporada de las naranjas! :-)

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  9. Que simpáticas son todas las experiencias, yo llevo ademas un chaleco con mil bolsillos que me he fabricado yo y puedo traer algunos paquetitos de chorizo o salchichón envasado al vació.

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    1. Mamma Mia!! Eso es profesional nivel 6! Y funciona con Ryanair? :-p

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    2. Siiii funciona ningún problema.Y mis compañeros me lo agradecen el día que llego.

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